Una vivencia personal me enseñó que “abrazar la incertidumbre” y lanzarse al vacío te ofrece muchas más posibilidades de éxito que no hacer nada. Hoy te comparto cómo desglosé mi experiencia en un plan de 3 partes para que tú también puedas conseguirlo.

Soy un convencido de que lo incierto no es algo a lo que se le deba temer. Aunque personalmente lo aprendí sobre la marcha y muchas veces a trastabillones, hoy estoy seguro de que lo único seguro en este mundo de constantes cambios es que debemos aprender a querer y abrazar la incertidumbre.

A utilizarla como un catalizador que nos ayude a llevar nuestros objetivos al siguiente nivel. En mi caso fue el deseo temprano de tener un auto. Específicamente, un Renault Clio celeste cielo. Tenía 18 años y ni un peso, lo que me separaba en unos US$ 15 mil de mi objetivo. Sin embargo, mi deseo de tener un auto fue lo primero que me llevó a transitar por lo desconocido y sentirme cómodo en ese proceso.

A casi 20 años de eso, hoy puedo confesarlo: fui un contrabandista. ¿Cómo Han Solo? Al menos me gusta pensar eso.

Básicamente, a fines de los años 90 aproveché los cantos de cisne del 1 a 1 para traer tecnología barata desde Miami, que luego vendía en Buenos Aires.

Para hacer corta la historia: en 15 viajes en poco menos de un año, ya tenía mi Clio.

Sí, fue una acción temeraria, más propia de un adolescente irresponsable que de un hombre de negocios. Pero más allá de lo anecdótico, lo importante es que con el tiempo me sirvió para dar forma a un plan de tres pasos que desde entonces me ha servido para alcanzar cualquier objetivo. Y esa es mi apuesta, que seas capaz de abrazar lo incierto, disfrutarlo y lograr tus propias metas.

Vamos…

1) Siempre debes tener un objetivo, y éste debe ser “S.M.A.R.T.”

Es fundamental que tu objetivo esté dentro de un cronograma, una fecha de tiempo determinada. Visualízalo como una cuenta regresiva, donde tu fecha tope te indicará el momento en que ese objetivo debe estar alcanzado. No importa cómo, lo importante es poder cumplir con tu programación.
Para esto, aplicaremos la técnica S.M.A.R.T. para su diseño.

S: eSpecífico. Cuánto más específico mejor aún. En mi caso, como te comenté, sabía la marca, el modelo y hasta el color del auto.

M: Medible. Tienes que saber cuál será la unidad de medida para poder cuantificar el objetivo a alcanzar. En mi caso también lo tenía claro: US$ 15.000.

A: Alcanzable: De nada sirve ponerse objetivos que no pueda alcanzar. Mi objetivo fue un auto de producción nacional. Si bien conocía marcas alemanas, sabía que no era alcanzable.

R: Relevante: Debe tener sentido. Debe ser algo que me permitirá seguir aportando a la construcción de los futuros objetivos. En mi caso, sabía que el Clio sería solo el primer paso.

T: Temporal: sin dudas es la variable más importante de S.M.A.R.T. Toda acción debe ser medible en el tiempo. Ponerle fecha de vencimiento a las acciones, nos impulsa a activar el reloj de la cuenta regresiva. Y así impulsarnos a la acción. En mi caso era comprarme el Clio celeste cielo 0km en menos de 12 meses.

2) Elabora un plan de acción

Una vez que tengas elaborado el plan, acótalo a un cronograma al igual que lo hiciste con tu objetivo. Pero ojo, debes cumplirlo cueste lo que cueste, no lo retrases porque eso generará frustración y terminarás saltando de una idea a otra sin conseguir nunca lo que te has propuesto.

No te pido que seas un experto en el armado de un plan de negocio, sino que simplemente incluyas las siguientes columnas para tener un mejor seguimiento de lo que estás haciendo.

Yo lo hago todo el tiempo.

3) Arriésgate y hazlo

He dejado para el final el punto más importante. Porque cuando te digo “arriesgate”, es tan simple y fundamental como eso. Hazlo porque no existe el plan perfecto y como te he dicho a lo largo de este ensayo, es necesario disfrutar de la incertidumbre, aprender de la frustración y convertir ambas en tu motor para avanzar.

Aquí no hay herramientas técnicas que puedan servir como soporte. Es en este momento en donde debes dejar de lado los modelos mentales, los “no se puede”. Tal vez te encuentres una nueva y mejor versión de vos mismo antes de lo que te imaginas.

Construyamos tu independencia financiera de ahora en adelante.